Ciertamente hay personas que aprenden de la mejor manera y otros de las experiencias de no obedecer. Si alguien le dice a usted que por el camino corto es peligroso, usted debe decidir si seguir por alli ó cambiar de rumbo. Solamente recibirán el mal aquellos que cierran sus oidos a la advertencia, los que cierran sus ojos al aviso.
Prudente es aquel que piensa acerca de los riesgos posibles que conllevan ciertos acontecimientos o actividades, y adecua o modifica la conducta para no recibir o producir perjuicios innecesarios. Una actitud prudente, puede evitar consecuencias lamentables. Esta actitud prudente es la que le agrada a Dios, porque precisamente, dicha actitud, es el fruto de leer y atender su palabra.
La prudencia es una virtud que nace inequivocamente por leer la palabra de Dios, que es la Biblia.
"Hijo mío, presta atención a lo que digo y atesora mis mandatos. Afina tus oídos a la sabiduría y concéntrate en el entendimiento." Prov. 2:1-2
La prudencia aplica para todo, desde evitar pasar por momentos peligrosos como también pasar por momento desagradables, incluso por muy buenas intenciones que tengamos. Por ejemplo, no es prudente llegar a la casa de un amigo para darle una buena noticia en horas de la madrugada y mucho menos llegar con alborotos; pues. la gente duerme y por supuesto, generará descontentos. No es prudente invertir en un negocio que nos ha dado luces de ser riesgoso y dudoso; no es prudente arriesgar la vida de nuestra familia por causa de negocios, relaciones ó sociedades que solo nos "benefician" personalmente. Hacer algo o tomar una decisión en contra de las cosas que hemos visto ó nos han avisado con advertencia, es una actitud necia que manifiesta el hecho de no conocer la palabra de Dios.
La prudencia tiene dosis muy altas de sabiduría que nos proyectan a actuar de forma justa, adecuada y con moderación. Uno de los frutos del Espíritu Santo es la templanza, y la templanza es esa cualidad de dejarse enseñar, de dejarse ayudar. Es aprender de los errores de los demás. Es estar atentos a la situación del dia a dia, es estar activos en la "cultura general".
Prudencia es la sensatez y cordura que demostró Abigail cuando supo que su esposo había rechazado la propuesta de los guerreros de David, pues para ella más valía paz que guerra, por lo que evitó que David castigara a su inutil esposo Nabal.
Tanto la prudencia como la imprudencia traen consecuencias, te animo a que no recibas el daño, sé prudente. La Bíblia es un manual de vida, sus historias tienen tesoros escondidos de sabiduría. Esta sabiduría viene de Dios, el cual, como creador de la vida, solo tiene pensamientos de bienestar y porvenir para los seres humanos.
La prudencia aplica para el amor (evita estar a solas con la novia que te atrae); aplica para la salud (evita las comidas que afectan tu sistema sanguineo, digestivo ó respiratorio), aplica para las finanzas (administra bien el dinero); aplica en el matrimonio (comunicate siempre con tu pareja, no mientas); aplica para las relaciones (procura honrar la confianza en ti sembrada). Por eso es importante leer y oir la palabra de Dios. Dios mismo te dará la salida si resistes a las tentaciones. La Biblia está llena de muchos consejos y personajes que aplican la prudencia, muchos refranes culturales tienen su fundamento en la Biblia, sin embargo paradojicamente, a pesar de ello, no los acatan por imprudencia.
Que tal si reflexionamos en este refrán: "Cuando veas las "bardas" de tu vecino arder pon las tuyas en remojo". Si alguien cerca de usted está viviendo una situación confrontadora o
reveladora por una actitud u hecho igual al que usted se ha reservado,
lo mejor que puede hacer es o dar vuelta atrás o tomar las medidas más
apropiadas para que ninguna chispa del incendio vecino prenda fuego en
sus propias bardas.
Ya sabes , te recuerdo lo que dice este artículo al inicio: "El avisado ve el mal y se esconde; Mas los simples pasan y reciben el daño." Proverbio 22:3
Pedro Reyes